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La Mejor Tripulación en tu PYME

 

Imagina que vas a embarcarte en la aventura de tu vida. Es algo que has tenido en mente desde pequeño. Esto es hacer un viaje en un velero o un catamarán desde América hasta alguna parte de Asia. Es una travesía arriesgada. Sabes que debes de planificar todo, desde la ruta, entrevistarte con gente que ya lo haya hecho, el tipo de navío que va a conducir, las provisiones que vas a llevar, el agua dulce que vas a necesitar, la herramienta, etc… pero nada, nada de esto es tan importante como escoger el tipo de tripulación. ¿A quién llevarías?

 

Necesitas a alguien de confianza, con conocimiento, pero también con ciertas habilidades para lo que el viaje requiere… ¿Quién podría ser? Una solución sería irte a un puerto y hacerte amigo de un marinero… pero… el viaje ya está a la vuelta de la esquina. Además, necesitas una persona con la experiencia probada para el viaje.

 

Lo más fácil hasta el momento es ir a un puerto, preguntar por alguien que tenga la experiencia y ofrecerle un pago para que se embarque contigo… pero.. el catamarán, por su número de velas, necesita de al menos 4 personas para su conducción… ¡Vamos! Rápidamente contrata a dos más. Ya puedes embarcarte.

 

Si lo que has leído hasta el momento se te ha hecho de una gran incoherencia entonces, ¿por qué si lo puedes hacer en tu empresa? El emprender puede resultar tan emocionante y peligroso como navegar. Es un viaje muy en serio y no dura solo 1 mes. Literalmente puedes perder mucho si no lo haces con la tripulación adecuada.

 

Por las urgencias contratamos a la primera persona que se nos ocurre. Ya que el tiempo ha avanzado nos damos cuenta de que la persona no se está desempeñando como debía.

 

Algo muy importante: NO HAY MAL COLABORADOR. SOLO ES EL COLABORADOR INCORRECTO EN EL PUESTO INCORRECTO O LA EMPRESA INCORRECTA. Así que esto nos deja toda la responsabilidad a nosotros, dueños de PyME.

 

Las PyMEs fracasan por uno de estos tres factores:

  1. El Capital de Trabajo
  2. El Mercado
  3. El Capital Humano

Así que mejor que empezar a controlar uno de ellos.

 

¿Sabías que el costo de un colaborador mal contratado es de al menos 10 veces su salario? Esto incluye retrabajos, merma producida por el colaborador, tiempo extra pagado para resarcir los daños, pago de liquidación, etc. Aquí no está contemplado la mayor de las pérdidas: un cliente insatisfecho.

 

Por eso nos apegamos a la máxima: “CONTRATA LENTO Y DESPIDE RÁPIDO”. Generalmente pasa al revés. Debemos tener un sistema que nos asegure con una alta probabilidad que vamos a dejar pasar a nuestro barco solo a los mejores. Un sistema que nos guíe y en el que podamos confiar. Imagina al mejor colaborador que hayas conocido en tu vida. Ahora imagina tu empresa llena de ellos. ¿Cómo cambiaría tu rentabilidad? ¿Cómo cambiaría incluso tu vida?

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